Saltear al contenido principal
Apropiacionismo En Internet

La cultura popular del apropiacionismo en internet

Apropiacionismo digital

El apropiacionismo digital se orienta hacia la transformación e integración de lo apropiado. En lugar de la descontextualización, busca la integración, la fusión.

Las prácticas apropiacionistas en el ámbito de lo digital forman parte de la acción del compartir en el arte actual, el ensamblaje creativo en internet y la indagación en la emergente vía de la videocreación, que se nutren de la apropiación de creaciones amateur encontradas en la web.

Los fenómenos virales son videos muy visionados, los usuarios realizan a estos fenómenos miles de respuestas en video, usuarios que lo reinterpretan y modifican recreando en miles de formas diferentes, generándose así enormes cadenas de apropiaciones y reapropiaciones protagonizadas por miles de usuarios de todo el mundo. Estos fenómenos virales son fenómenos masivos que conforman algunos de los más interesantes episodios de los potenciales creativos de la cultura popular del remix en internet.

En un navegador (a diferencia de la imagen impresa) todo es maleable, fácilmente separable y modificable.

Apropiacionismo de imágenes en internet

Internet es un mundo repleto de imágenes al alcance de un click, donde la acción visual digital se identifica cada vez más con operaciones apropiacionistas. En internet las fotografías llevan tags, etiquetas, palabras clave que se ponen a las imágenes para poder ser localizadas.

La relación entre la etiqueta y la fotografía enlazaría en el campo de la teoría del arte contemporáneo con una relación fundamental, la existente entre imagen y palabra, entre texto e imagen. Una relación de fue esencial en las propuestas del arte conceptual y que se ve de nuevo ahora reactivada y popularizada en las dinámicas sociales del etiquetado de archivos, videos, fotografías, etcétera. Esta acción de etiquetado es una nueva práctica de ordenación social y abierta de los elementos visuales de la cultura.

Otro campo interesante e investigación está siendo la acción comercial de objetos en las redes, las formas de representación características de los espacios de ventas o subastas online de objetos. El intento de objetivar al máximo la representación de la cosa resulta de un grandísimo interés. La fotografía aquí se convierte en un puro documento, 100% información, un intento de crear imágenes carentes de ambigüedad y sin afectos.

La imagen en la época de las redes sociales

En 1992 se colgó la primera imagen en internet y el 2005 ya se llegó a afirmar que las imagenes tienen varias vidas y están parcialmente controladas por los que las hicieron, lo que hoy es más cierto que nunca.

En la red las imagenes tienen una gran capacidad para moverse, los medios contemporáneos de comunicación son muy abiertos como internet y las redes de telefonía, y las imagenes en ellos tienen la habilidad de originarse, multiplicarse y distribuirse ellas mismas.

Por otro lado, las personas tenemos una necesidad antropológica de compartir nuestros momentos de goce, nuestros momentos felices. El arte contemporáneo y el arte conceptual se ha hecho muchas veces preguntas que tienen que ver son esto: ¿Es posible llegar a compartir la realidad con alguien?¿Hasta qué punto es posible la cantidad de evidencias?¿Hasta qué punto es posible la cantidad de evidencias?

Hoy no hay vivencia sin fotografía, no hay momento sin imagen. Fotografiamos compulsivamente cosas y situaciones. Tomamos estas fotografías para estar en contacto con otros, más que para tener recuerdos para nosotros mismos. El compartir fotografías en la red es una forma de decir a los otros «mirar, estoy aquí, sigo en el mundo, sigo en contacto contigo».

Hoy la imagen es un elemento conector con los otros, más que una práctica de producción de memoria. Es una forma de comunicación social, una interfaz que nos sirve para estar en contacto. La humanidad se ha convertido en objeto de contemplación para la humanidad, esto es un proceso que se inició tiempo atrás con el inicio de la fotografía. La irrupción de lo privado en lo público, la publicidad de lo privado, la fotografía supone la pérdida de la vida privada. Se podría definir la vida privada como esa parte del tiempo dónde no soy una imagen, un objeto.

Hoy no hay vivencia sin fotografía, no hay momento sin imagen

La autoimagen, el selfie

El gozar en nuestra cultura pasa por la imagen, pero ahora más que nunca pasa por la autoimagen. El mundo se ve obligado a autoretratarse, nunca antes se nos había exigido un proceso de autodiseño de nuestra exterioridad. La práctica de la compartición se ha convertido en una especie de obligado ritual.

La amateurización de las prácticas creativas

Estamos viviendo hoy una amateurización de las prácticas creativas que supone una parte muy importante de los contenidos disponibles en la red. La amateurización es un proceso claramente enfrentado al profesionaismo que caracterizó al siglo XX en todas sus facetas.

El creador amateur en nuestros dias es el que va a dar más difusión a sus producciones, va a hacer uso de todos los medios de difusión sin considerar que la distribución masiva y gratuita de sus producciones atente contra sus propios intereses.

Esta entrada tiene 0 comentarios

Deja una respuesta

Volver arriba
error: